Mauricio Macri, el opositor que forzó al kirchnerismo a disputar una segunda vuelta en Argentina
Ninguna encuesta pronosticó el ajustadísimo resultado de los comicios, que tendrán que resolverse con una segunda vuelta o balotaje el 22 de noviembre.
La mayor sorpresa de la jornada, que impactó hasta al propio protagonista a juzgar por su rostro, fue el resultado del candidato opositor, Mauricio Macri, quien prácticamente empató con el oficialista y –hasta que aparecieron los primeros resultados, también el favorito- Daniel Scioli con cerca del 35% de los votos.
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Los datos oficiales tardaron tanto en llegar que muchos argentinos se fueron a dormir pensando que el panorama argentino sería al despertar el mismo que habían dejado durante la noche.
Pero este lunes, Argentina arranca una de las campañas por la presidencia más reñidas de su historia, con un oficialismo duramente golpeado por unos resultados que nadie predijo.
Con la pérdida de su principal bastión, la provincia de Buenos Aires, que ahora pasará a manos de una joven candidata no peronista.
Y con un hombre, el alcalde de la capital del país, que como líder de una coalición de partidos no peronistas puede frenar al candidato de la presidenta, Cristina Fernández de Kirchner, en sus aspiraciones para llegar a la Casa Rosada.
El millonario de “Cambiemos”
Image copyrightReutersMauricio Macri, de 56 años, se ha convertido en el mayor dolor de cabeza para el kirchnerista Frente para la Victoria.
El jefe de gobierno de la ciudad de Buenos Aires desde 2007 es el líder de Propuesta Republicana o PRO, un partido nacido tras la crisis de 2001 que unió a políticos de centro-derecha y jóvenes profesionales que antes no habían tenido experiencia en campañas, como proyecto para renovar la política nacional.
Macri lidera una alianza de partidos no peronistas –Cambiemos-, que incluye a la histórica Unión Cívica Radical, a los liberales de la Coalición Cívica y a su propio grupo, con el fin de hacer un frente electoral común que plante cara al kirchnerismo, que controla buena parte del poder ejecutivo y legislativo en el país.
El candidato presidencial es hijo de uno de los empresarios más exitosos del país, Franco Macri, que curiosamente se ha alineado en ocasiones con el kirchnerismo.
A los 24 años ya hacía negocios con los más ricos del mundo, entre ellos con el magnate y ahora aspirante presidencial estadounidense Donald Trump.
Pero en su carrera por la presidencia, Macri ha intentado distanciarse de la imagen de millonario alejado de la realidad con la que el oficialismo suele retratarle.
Ha hecho buena parte de su campaña en zonas humildes de la provincia de Buenos Aires y en otras partes del país, donde ha tejido una red de militantes gracias a los acuerdos con los radicales y otras formaciones locales


