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DARDO CHIESA: “ES INDISPENSABLE LA PARTICIPACIÓN PÚBLICA Y PRIVADA”

Editorial del presidente de CRA en la revista del mes de marzo.

 

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 Las inundaciones han golpeado fuertemente el corazón agrícola ganadero argentino. La cuenca lechera, quizás la más productiva del mundo, se encuentra sumergida y herida a causa de dos inundaciones consecutivas en menos de un año. El problema ya no es sólo productivo sino social, primero porque golpea a los productores, los deja inertes, con pérdidas productivas y sin posibilidad de reacción, y segundo porque afecta los pueblos y ciudades del interior.

Este fenómeno no es único ni fortuito. El cambio climático es un hecho que ha venido para quedarse. Las predicciones hablan de fenómenos recurrentes e imprevistos. Quizá en una región llueva lo mismo por año, pero ahora lo hará con mayor concentración, en poco tiempo y con mayor fuerza.

Visto de esta manera, estamos frente a un problema global, y si bien los territorios son provinciales, debe haber una estrategia nacional para encarar las soluciones.

El tratamiento de los cauces, las cuencas y los desagües es un problema que traspasa a las provincias porque el agua no reconoce límites políticos. El estudio de las trazas y la realización de obras requieren necesariamente la participación de las provincias juntas y coordinadas por la Nación. Es absolutamente necesario que en todos los niveles de decisión haya una participación activa de los productores, que son quienes conocen los efectos y consecuencias de estos fenómenos.

En la agenda de trabajo debemos incluir un verdadero seguro agrícola multirriesgo que cubra capital de trabajo. Para esto hace falta en primer lugar tener un análisis de riesgo de todo el país, que no tenemos, por eso las primas son excesivamente caras.

Una ley de emergencia de acuerdo a las circunstancias, con un fondo de ayuda actualizado a los tiempos. Hoy los $500 millones corresponden a valores de 2009. El sector contribuye con valores de hoy, y las pérdidas son todas a valor actual.

Habrá que estudiar el modelo productivo argentino, incentivar la rotación de cultivos que tengan más consumo de agua, favorecer las rotaciones ganaderas que le dan más estabilidad al sistema.

Todo nos hace pensar que este problema no es sólo la realización de obras de infraestructura. Es mucho más profundo, mucho más complicado.

Éste será un año político, signado por las campañas electorales, no debería ocurrir ni que el debate ni que las soluciones se pospusieran. Es indispensable la participación de los públicos y privados para que los acuerdos y soluciones comiencen de inmediato, y es una tarea de coordinación que le corresponde a Nación.Desde CRA, como entidad federal, esperamos la convocatoria a la participación.

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Chiesa: Se debe trabajar para simplificar la información en ganadería

Editorial escrita por Dardo Chiesa, presidente de CRA, en revista Las Bases.

En los últimos 10 años han proliferado múltiples regímenes de información y sistemas de control sobre el productor agropecuario que han incrementado los gastos administrativos y de estructura atentando contra la eficiencia.
El productor comenzó a destinar más tiempo a tareas administrativas que a mejorar su productividad. Asimismo, el sector, a diferencia del resto de la economía, cuenta con registros donde se debe inscribir a fin de no sufrir la retención de la totalidad de impuestos con los consecuentes incrementos de la presión tributaria y el impacto financiero en la empresa.

Muchas veces los productores inscriptos en estos registros sufren la suspensión y luego la exclusión, siendo muy complejo volver a reingresar en el mismo. Recientemente, la AFIP a través de la resolución 3873, ha agregado un nuevo Registro para el productor ganadero, que es de similares características que el registro de granos, con la posibilidad de sufrir retenciones del 5% del valor vendido en caso de no estar en el registro.

A diferencia de otras medidas que afectan al sector, esta nueva imposición no ha sido tratada con los productores que van a ser los fiscalizados, y tampoco parece asegurar una reducción en la evasión. Nuevamente se cae sobre los que están dentro del sistema, solicitándoles que cumplan más controles mientras los que operan en las sombras siguen lucrando ilegalmente. Desde Confederaciones Rurales Argentinas apostamos al diálogo público y privado para llegar a consensos sobre, por ejemplo, este tipo de medidas y la puesta en marcha de un programa de combate real a la evasión fiscal y sanitaria.

 

Es la hora señalada para el campo

 Por Dardo Chiesa, Presidente de CRA, 
   Fue denunciado repetidamente por Confederaciones Rurales Argentinas a lo largo de estos últimos 12 años: el sector agropecuario está en niveles de pérdida económica histó- ricos sin competitividad, con grandes difi cultades para comercializar su producción, sin rentabilidad, y con una fuerte caída en la inversión.

A todo esto, debe sumársele el aislamiento argentino dentro del mercado mundial de alimentos, cuando la Argentina supo ubicarse no sólo como el granero del mundo sino como un exportador de carne vacuna de excelencia, por nombrar sólo algunas producciones.

El cambio político que exigió el pueblo argentino, donde las regiones y comunidades agropecuarias tomaron un gran protagonismo a la hora de votar por una Argentina nueva, se abre paso con hechos y medidas que alimentan un puente necesario de diálogo, debate y propuesta entre el sector público y el privado. El objetivo del país que está asomando en este  2016 debe ser indudablemente el de trabajar con pragmatismo de la mano de la ciencia y la tecnología, y no guiados por falsas dicotomías. En este contexto estamos expectantes por salir del banquillo de los acusados, donde el gobierno que se fue nos sentó para menospreciarnos y acusarnos durante años, sólo por el hecho de ser productores agropecuarios.

Lo cierto es que los recientes anuncios del gobierno de Cambiemos, cumplidos en tiempo y forma según fueron prometidos en la campaña electoral, son toda una muestra de credibilidad hacia la producción. Y también son una reivindicación de muchos años de lucha desde el gremialismo agropecuario en general y desde Confederaciones Rurales Argentinas en particular. Es la vuelta también de la cordura, donde se respiran nuevos aires de libertad.

A la eliminación de las retenciones, el sinceramiento en el tipo de cambio, la quita de los ROEs y las restricciones para comercializar, debe sumársele la reducción de la pesada mochila tributaria, una profunda reforma impositiva y un reconstructivo trabajo en materia de política de comercio exterior para reinsertar a nuestro país en los “top 10” de los mercados mundiales y, por supuesto, conquistar nuevos destinos. También en este horizonte que se viene se debe trabajar para elevar los reintegros para la lechería y la ganadería, e implementar programas de financiamiento blandos para las economías regionales y aquellas producciones desfinanciadas, alejadas de los puertos. En este sentido también se requiere de discusiones y soluciones, la fiscalización y normalización del comercio y uso de semillas, la adecuación normativa para reimpulsar los Mercados de Futuros, el restablecimiento del ajuste por inflación y la adecuación del régimen para la promoción de empleos dentro del sector agroindustrial, en particular en las producciones regionales.

El impulso positivo del campo es multiplicador por donde se lo quiera ver en toda la sociedad, desde el crecimiento en el empleo, hasta la construcción y la industria metalmecánica. El campo, y lo ha demostrado, reacciona inmediatamente si se aplican medidas que le saquen el pie de la cabeza. Con las condiciones dadas, el productor sabe poner sobre la mesa toda su eficiencia y espíritu emprendedor para desarrollar una verdadera explosión productiva.

Sin dudas en esta etapa refundacional, CRA, por su esencia federal, tendrá una importancia significativa en los tiempos que vienen. ¡Muy buen comienzo de año!