Aunque la harina suba un 100% el pan no debería aumentar más de $2 el kilo
En las últimas horas se ha anunciado un incremento del 100% del precio de la harina y se especula con un aumento desproporcionado del precio del pan. Sin embargo, esto no debería ser así según advierte la Fundación Agropecuaria para el Desarrollo de Argentina (FADA).

De acuerdo a los industriales panaderos la bolsa de harina de 50 kilos llegó a los $240. “Basados en esta cifra, si tomamos como base el precio de la harina y del pan de principios de agosto, el pan no debería aumentar más de $2 el kilo y este incremento está compuesto por $1,70 de harina y 30 centavos de impuestos, “ aseguraron desde la organización.
Considerando un 30% de ganancia en panadería, “el precio podría incrementarse en 50 centavos más, es decir, que con este factor no debería aumentar más de $2,50 pesos el kilo de pan”, explicaron. Asimismo, aclararon que no hay fundamento para que la harina vuelva a aumentar. “Sólo podría incrementarse por costos operativos y no por el trigo”, afirmaron.
Es que el trigo, solo representa el 10% del precio del pan, por lo tanto, la cotización del cereal es apenas un factor menor en relación a los otros componentes determinantes de lo que paga el consumidor por el pan. “Los demás, se aplican en las etapas de molinería y panadería: 21% por impuestos, 32% de mano de obra y 37% de otros costos y utilidad”, detallaron desde FADA.
Algunos números
Para hacer un kilo de harina se necesitan: 1,4 kilos de trigo.
Para hacer un kilo de pan se necesitan: 0,96 kilos de harina.
Para hacer un kilo de pan se necesitan: 1,34 kilos de trigo.
Hoy con $2,04 se compra el trigo necesario para hacer un kilo de pan (ya que el kilo de trigo vale $1,55). Pero en el mostrador el pan vale 10 veces más, ya que a estos valores, deben sumarse a los demás factores y componentes: impuestos, empleados, transporte, ganancia, etc.
El trigo va por más
Por otra parte, ante el anuncio de eliminación de los derechos y restricciones a las exportaciones de trigo, auguraron un impacto positivo y un crecimiento del área sembrada del cultivo. “El trigo pueda llegar a su máximo potencial, se podría duplicar la producción de 10 a 20 millones de toneladas, generando exportaciones anuales de al menos 2.000 mil millones de dólares, ingresos fiscales netos de quita de retenciones de 2.400 millones de pesos y varios miles de empleos”, indicaron. Además, una mayor superficie sembrada significaría un uso más sustentable y eficiente del suelo, tanto por la rotación con esta gramínea, por el aporte de materia orgánica, como por el uso del mismo en invierno -cuando no se ocupa ni con soja ni con maíz- generando el consumo de agua desaprovechada (por la no siembra de cultivos de invierno de las últimas campañas) que en muchos casos viene causando problemas de ascenso de napas.
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